La puerta, lo primero
La diferencia entre una fiesta temática y una fiesta con decoración está en los primeros cinco segundos. Una puerta principal tematizada montada detrás de la seguridad de la sala hace que nadie entre a un salón: entran a otro sitio.
Detrás, azafatas con vestuario de los años 20 entregando el atrezzo y los billetes del casino. A partir de ahí ya no hace falta explicar nada.
Primera hora: cóctel y mesas abiertas
Las mesas funcionando desde el minuto uno, con los crupieres caracterizados. Música jazz de fondo, en vivo si el presupuesto llega: son 950 € por una hora que se puede partir en pases de veinte minutos.
Mitad de noche: el número
Aquí va el burlesque, o la bailarina en la copa de Martini. Tres pases de una canción con cambio de vestuario, y la sala entera mirando. Es el momento que corta la noche en dos y da paso a la parte más animada.
Última hora: recuento y premio
Los crupieres avisan de que quedan quince minutos, se cierran las mesas y se cuentan los billetes. El premio lo entrega el anfitrión, o una azafata caracterizada, con un pequeño discurso.
Ese es el momento de las fotos. Si has puesto fotomatón, ponlo cerca.
Todo el detalle y los precios de la temática están en la página del evento Gatsby.
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