La cuenta en una línea
Invitados ÷ 2 ÷ 10. Eso es todo. Para 100 invitados salen 5 mesas, para 200 salen 10, y para 60 salen 3, que es el mínimo por debajo del cual la cosa no fluye.
El primer divisor es el importante: de cada dos invitados, solo uno está jugando en un momento dado. El resto está cenando, en la barra, saludando a alguien o mirando cómo cae la bola. Contar como si fueran a jugar todos a la vez es el error más caro que se comete al planificar un casino.
Por qué diez y no siete
Cada mesa tiene su aforo real: el black jack son siete jugadores, el póker nueve más el crupier, la ruleta francesa unos quince. Pero en una fiesta la gente no se sienta y se queda: entra, juega tres manos, se levanta a por una copa y vuelve. Tomando una media de diez jugadores por mesa la cuenta sale ajustada y las mesas no se quedan vacías ni se hacen colas.
Si tu evento tiene una cena sentada larga o un DJ con pista, baja la proporción: jugará menos gente a la vez. Si el casino es lo único que hay, súbela.
El mínimo y el máximo
Con menos de tres mesas la noche no arranca. La gente se agolpa, espera turno, se aburre y se va a la barra. Tres es el suelo aunque seáis cuarenta.
Por arriba, quince mesas en una sola sala es el techo práctico. Por encima el ruido se come las explicaciones de los crupieres y conviene montar el casino en dos espacios, o en dos alturas.
Qué mesas poner
Sobre 2.441 presupuestos enviados, el orden de lo que se pide es este: black jack en el 83 % de los eventos, póker en el 82 %, ruleta francesa en el 76 %, ruleta de la fortuna en el 71 % y dados en el 65 %.
Si vas a poner cinco mesas, ese es tu reparto: una de cada. Si solo pones tres, quédate con black jack, ruleta francesa y ruleta de la fortuna: son las que menos explicación necesitan y las que más gente admiten alrededor.
La calculadora hace toda esta cuenta sola: pones los invitados y te propone el reparto y el precio.
Haz números con tu evento. Invitados, ciudad y mesas: la cifra sale al momento.